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Prensa. lanacionweb.com.
“El bolívar ya no vale nada. Ni en lo interno y mucho menos en el exterior. Nadie lo quiere. Fíjense que hasta el gobernador Vielma Mora no lo quiere recibir, pues busca vender, o mejor dicho revender productos y gasolina en dólares o pesos”, afirmó el expresidente de Fedecámaras-Táchira, José Rozo.

Destacó que “los que nos criamos en la democracia civil, la Venezuela de la prosperidad, décadas del 70, 80 y parte de los 90, un bolívar llegó a costar 16 pesos, y con un barril de petróleo a 7 dólares. El bolívar era considerado como una de las monedas de reserva legal por muchos países, al lado del dólar norteamericano. En los 80, yo pagué el servicio del hotel 4 estrellas en Bogotá en bolívares”.

“En 1983 cayó drásticamente su valor por la devaluación de nuestra moneda, de 16 pesos a 50 centavos de peso. Fue la caída más drástica en la democracia civil. Ya para diciembre de 1998, antes de asumir el difunto expresidente Chávez, el bolívar costaba dos pesos con cuarenta y cinco centavos (2,45), venía nuestra economía recuperándose y en franca expansión”.

—El fallecido expresidente en sus inicios mantuvo las políticas macroeconómicas que se venían aplicando, y para 2002 el bolívar costaba tres pesos con treinta centavos, esto duró hasta que el difunto Chávez le dijo al país que iríamos al mar de la felicidad de Cuba, y nadie le paró. ¿Y qué es Cuba? Pobreza, miseria, comunismo, represión, confiscaciones y destrucción de la economía, lo que “el difunto” llamaba y siguen llamando sus aduladores, el Estado burgués, la burguesía, la producción nacional, el empleo digno, la prosperidad y demás- apuntó Rozo.

Destacó que la finalidad del socialismo comunista es empobrecer y arruinar la población: “Ellos van de la mano con el hambre y la miseria, sembrando dolor y sufrimiento por todas partes, son la mano seca bíblica”.

—Una moneda es como una mercancía, cuando entra a un país debe someterse a las normas de ese país. Colombia, como todos los países del mundo, incluyendo a Venezuela, tiene cuatro monedas que son consideradas por su Banco Central como de Reserva Legal, éstas son: el dólar, el euro, la libra esterlina y el yuan; estas monedas tienen y les reconoce el Estado colombiano un valor establecido por el Banco de La República.

Resaltó que las demás no tienen ni gozan de ningún valor. Por eso es que no hay ni habrá un control legal sobre el bolívar porque no vale nada. El único valor es el que le dan los facilitadores del cambio fronterizo que viven de cambiar bolívares por pesos y viceversa, y se ganan el diferencial cambiario. “El día que estos operadores desaparezcan, será el llanto y el crujir de dientes, pues no habrá nadie que lo quiera, ni mucho menos quien lo cambie, y lo más dramático es que ese fin está cerca, pues la avalancha de bolívares, alimentadas con los miles de millones de bolívares que paga la Gobernación por lo que trae también del otro lado, presionan a la baja”.

—Fuera de Cúcuta, el bolívar no vale nada. Vaya cualquiera con una maleta de bolívares a Bucaramanga, Bogotá, y verá que no sirve para nada. El bolívar tiene valor es ahí, casi que en la línea fronteriza, La Parada, pues en el centro de Cúcuta no lo reciben, no los quieren ni los que piden en los semáforos- aseveró el empresario fronterizo.

-¿Puede haber un acuerdo entre los Bancos Centrales de Venezuela y Colombia?
—No -respondió de manera tajante-. La Constitución del 91 colombiana prohíbe al Banco de la República transar por así decirlo con monedas de alto riesgo, por eso dije que ellos tienen acordado las monedas duras, de reserva legal. A menos que el Banco Central de aquí le pague o reconozca, en dólares, los bolívares que el Banco de La República le recoja allá, y eso no es posible porque el régimen venezolano acabó con la independencia constitucional del Banco Central, y además no hay con qué, y no hay credibilidad. Somos el hazmerreír.

—¿Para dónde vamos?
—Al quiebre total de la economía. Este año la economía caerá más de 10 por ciento, y la inflación estará en 600 por ciento. Para 2017 la economía seguirá su caída estimada en un 7 u 8 por ciento, y la inflación estará por 1.300 por ciento. Ya del Táchira, hasta la fecha se han ido 180 empresas, la mayoría para Colombia.

—¿Qué hay que hacer?
—Reconstruir y reindustrializar el país. Pero para ello hay que cambiar al Gobierno, no al muñeco, pues el problema no es la economía; el problema es el régimen, y todos tenemos el poder de hacerlo activando el Revocatorio este mismo año. Saliendo de esta “pava” como dice la gente, podemos volver a ser la gran economía del continente, como lo fuimos, con una moneda fuerte interna y externamente- sentenció.

Augusto Medina

 
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