El testimonio del exdirector del DAS, clave en el caso de la periodista Claudia Julieta en Colombia.

El testimonio de Enrique Ariza hunde más a José Miguel Narváez el cerebro del grupo G-3 que persiguió e intimidó a periodistas, sindicalistas, activistas de derechos humanos y opositores en Colombia.
Prensa. nuevatribuna.es / MARVIN DAVID DEL CID.
La hora llegó. El momento en el cual uno de los hombres con más poder en los servicios de inteligencia de Colombia declaró ante el juez. No es común ver detenido a un exfuncionario  que tuvo tanto poder durante muchos años, pero el 19 de diciembre de 2017,  finalmente se concretó el testimonio.

Con un semblante serio y acompañado de agente de presidios ingresó a la pequeña sala de los Juzgados Especializados de Bogotá el exjefe de la inteligencia de Colombia Enrique Alberto Ariza Riva, para dirigirse de inmediato al lugar que le fue designado para hablar.

En esa misma sala se encontraba en calidad de detenido otro de los hombres fuertes de la policía secreta de Colombia José Miguel Narváez quien al ver a Ariza Rivas no pudo ocultar su malestar, durante varios meses tuvieron un férreo enfrentamiento cuando trabajaron en el Departamento Administrativo y de Seguridad (DAS). Ahora, ambos son señalados de torturar a la periodista colombiana Claudia Julieta Duque Orrego.

Ninguno de los dos cruzó mirada. La tensión fue evidente en la sala y los abogados presentes en la audiencia solo murmuraron cuando los dos detenidos pasaron uno a la par del otro. Los asistentes al debate tampoco perdieron detalle.

Aunque no era la primera vez que se veían las caras en el juicio. En junio de 2017, Ariza fue presentado ante el tribunal para que rindiera testimonio, pero una nueva práctica dilatoria de los abogados de Narváez lo evitó.

Duque Orrego fue secuestrada el 23 de julio de 2001 en Bogotá por agentes del DAS. Luego de ello, se tuvo que ir al exilió en varias ocasiones por amenazas e intimidaciones contra ella y su hija, un calvario que han vivido por más de 18 años. Hoy varios ex agentes de la inteligencia colombiana enfrentan proceso penal por torturas psicológicas en contra de la comunicadora.

En la audiencia estaban varios familiares de Ariza para ser testigos de lo que dijo ese día. De igual manera integrantes de Brigadas Internacionales de Paz y de la Federación Internacional de Periodistas (IFJ, por sus siglas en ingles), entidad que la ha dado cobertura al caso.

Como era de esperarse la defensa de Narváez de nuevo hizo de las suyas y con una batería de argumentos quiso evitar la declaración. El abogado Luis Carlos Hoyos Quimbayo tomó la palabra a los pocos segundos que inició la audiencia.

Su argumento fue que Duque Orrego utiliza las redes sociales para hacerle daño y difamar a su cliente.

“Quiero insistir en algo que no nos parece. Yo quiero que se imparta instrucción a la representación de víctimas. El escenario correcto donde se ventila los casos es en la sala de audiencia, rechazo que se hagan valoraciones en la tribuna periodística. Estoy en total desacuerdo en que se ventilen las minucias del proceso (…) en las redes sociales y en cuanta columna política puede escribir la señora Claudia Julieta Duque”, dijo casi gritando Hoyos Quimbayo.

El abogado aseveró que Duque miente en redes sociales, como Twitter, al hacer comentarios sobre el caso y que eso afecta a su defendido.

Agregó: “El señor José Miguel Narváez goza de presunción de inocencia. Para esta defensa pública es reprobable que se trate de llevar un juicio paralelo en los medios de comunicación y yo solicito que por lo menos se modere por parte de la señora Claudia Julieta Duque ese aspecto. Además vamos a ventilar temas de seguridad nacional y de orden público, por lo que habrá necesidad que usted adopte medidas”.

El juez a cargo del caso, Sergio León Martínez, llamó al orden al abogado en varias ocasiones “es una ponderación como usted mismo lo dice señor defensor, por lo pronto hasta que no se advierta que no hay un desbordamiento, no se pueden tomar medidas”.

“Además, este es un juicio público”, le respondió León.

Hoyos Quimbayo pidió que no se permitiera a los periodistas tomar fotografías en el juicio, pero también fue rechazado por el juez.

Luego de más de 15 minutos de retraso se inició la declaración de Ariza Rivas. El testigo y procesado en el caso sacó de una maleta que llevaba un voluminoso expediente, el cual puso sobre la mesa y esperó las preguntas del juez.

El inicio

¿Cuándo ingresó al DAS?, fue la primera pregunta de León a Ariza: “Antes de tomar posesión en el DAS hice un curso, que tuvo lugar en el mes de mayo de 1994, vimos inteligencia básica, análisis y seguimiento. El 4 de julio de 1994 me posesiono en el grado de auxiliar de inteligencia (…) me recibió el coronel Jorge Echeverría Pinto”.

Durante más de una hora contó cuales fueron sus principales funciones en el DAS en los primeros meses, entre ellas, investigar acciones y al grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En 1995 aseguró que los subieron de puesto a auxiliar de inteligencia nueve. Ya en 1996 su trabajo consistió en hacer análisis y de recolección de información, pero no dio más detalles.

Para el 18 de noviembre de 2002 es nombrado como subdirector de análisis de la Dirección General de Inteligencia del (DAS). Antes de ello también estuvo designado en otras ciudades de Colombia para investigar el tráfico de armas y realizar análisis, como él lo llamó en varias ocasiones.

Luego de ello vinieron otros cargos hasta convertirse en director del DAS.

Ariza Rivas utilizó las más de siete horas que estuvo frente al juez en donde contó algunas de sus funciones en el DAS y para algunos tuvo muy buena memoria, pero para muchas de las interrogantes más complicados evitó dar respuesta a profundidad o dijo no recordarse.

En 2006 huyó a Estados Unidos en donde intentó buscar asilo político alegando persecución en Colombia, pero el mismo le fue negado. Luego de ser detenido en marzo de 2016 en Miami, lugar en donde residía, fue deportado el 24 de abril de 2017.

Ariza Rivas ya había cumplido una condena de 96 meses de prisión por concierto para delinquir impuesta por la Corte Suprema de Justicia, que en octubre pasado confirmó su participación en el espionaje (chuzadas) contra más de 300 personas opositoras al gobierno de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010).

La creación del G-3

Ariza Rivas reafirmó lo que ya se sabía desde hace muchos años, que el creador del G-3, grupo integrado en el DAS, fue organizado y manejado por Narváez, cuyas funciones principales eran intimidar, perseguir y amenazar a cientos de personas en Colombia, los cuales a criterio de ese grupo eran considerados como enemigos del Estado.

El 1 de abril de 2004 Ariza es nombrado como subdirector de inteligencia y relata que a los 15 días después de esa fecha llegan a su oficina Jaime Fernando Ovalle Olaz (falleció en diciembre de 2009) y Juan Carlos Sastoque (prófugo), para comentarle que están investigando a varias ONGs.

“Imagínese que estamos haciendo un trabajo en el cual recopilamos información de unas ONGs que están siendo infiltradas por la subversión y están adquiriendo recursos económicos de las demandas ganadas al Estado colombiano”, asegura que le expresaron Ovalle y Sastoque.

Luego de ello se reunió con Giancarlo Auqué de Silvestri, quien era director de inteligencia, para comentarle lo anterior y quien asegura le respondió: “Estamos organizando ese grupo y se les debe prestar toda la colaboración”.

A la postre se conoció que tanto Ovalle Olaz como Sastoque eran parte del G-3. “Por qué es muy importante esa fecha, se dice que yo participé en la reunión de la creación del grupo G-3, ni sabía que lo habían creado, ni tenía el cargo, ni designación para asistir a esa reunión”, resaltó Ariza quien trató desligarse de ese tema.

Las palabras de Ariza causaron sorpresa en la periodista Duque, quien ha señalado constantemente la participación de él en las torturas de las que fue víctima.

Se encuentra documentado el uso de gastos reservados de inteligencia por parte del G3 para seguir a los denominados “blancos” del DAS, como la hija de Claudia Julieta Duque y otros defensores de derechos humanos; la infiltración en organizaciones; la realización de escuchas ilegales y amenazas directas; la circulación de panfletos desestabilizadores contra periodistas críticos y ONGs, así como muchas más acciones cuyo objetivo, según las pruebas existentes, era “neutralizar las acciones desestabilizadoras de las ONGs de Colombia y el mundo”. En el caso de Duque, el G3 fue más allá y realizó actividades de “inteligencia ofensiva” que la desestabilizaron y han sido calificadas como tortura.

El cerebro detrás del G-3

La Fiscalía de Colombia y grupos de derechos humanos califican a José Miguel Narváez como uno de los cerebros detrás del paramilitarismo en Colombia, además de ser uno de los cabecillas en la creación del G-3.

Ha sido procesado por los homicidios de Jaime Garzón y el senador Manuel Cepeda, el secuestro de la senadora Piedad Córdoba, las escuchas ilegales del DAS y la tortura contra Duque. Siempre ha negado su participación en todas las imputaciones en su contra y hasta ha llegado declararse como un perseguido político.

En una nota que publicó la Federación Internacional de Periodistas el 3 de febrero de 2017 y titulada Colombia: periodista frente a sus torturadores se detalla parte de las funciones de Narváez en el DAS y su vínculos con grupos paramilitares.

También se describen sus vínculos con el Ejército de Colombia, entre ellos, que fue profesor durante más de 25 años de brigadas, batallones y varias escuelas militares de Colombia en temas como “operaciones psicológicas”, “guerra política”, inteligencia e ideologías políticas.

En la declaración que dio Ariza Rivas el pasado 19 de diciembre de nuevo quedó en evidencia la participación de Narváez en operaciones contra integrantes de la sociedad civil.

“En 2004 comienzo a conocer al doctor Narváez. Él se me acercaba y me hacía críticas y que no había suficiente información. Algo que me quedó grabado era que me decía que la información del DAS era basura, él estaba de asesor en ese entonces”, dijo Ariza.

Desde el G-3 Ariza comentó que Narváez quería monopolizar la información que se procesaba dentro el DAS, “Yo le pedía explicación al doctor Noguera, pero me decía que dejará trabajar a Narváez, porque él sabía lo que estaba haciendo”.

“No sabía quién realmente estaba detrás de ese grupo, si era el doctor Ovalle o Noguera (…), la situación en 2005 fue muy tensa, ya que ellos omitían el conducto regular para solicitar información, eso genero muchos problemas con Narváez”, aseguró Ariza, quien recalcó que el accionar del G-3 era casi en secreto.

Jorge Noguera, fue director del DAS entre 2002 y 2006. En septiembre de 2009 lo condenaron a 25 años de cárcel, luego que fue encontrado culpable del homicidio del profesor Alfredo Correa de Andreis. Una nota de la revista Semana resaltó que Noguera era el buen muchacho del expresidente Álvaro Uribe Vélez, además de sus vínculos con el paramilitarismo en Colombia.

A Jaime Fernando Ovalle Olaz, la Fiscalía de Colombia lo señala de haber dirigido el G-3, luego que fue recomendado por Narváez al exdirector del DAS, Jorge Noguera. Entre las funciones de Ovalle se encontraban hacer seguimientos a integrantes de la sociedad civil y quienes consideraban enemigos del Estado colombiano.

Ovalle, también fue testigo clave en las denominadas “chuzadas” (interceptaciones telefónicas y seguimientos ilegales realizados a periodistas, opositores, activistas de derechos humanos, entre otros).

Fue detenido el 24 de septiembre de 2009 y recluido en la Cárcel La Picota ubicada al sur de Bogotá, sus abogados trataron de evitar su captura debido a que padecía de cáncer, falleció a finales de diciembre de ese mismo año, sin haber enfrentado a la justicia.

Tanto Ovalle como Noguera y Narváez fueron las principales cabezas del G-3, pues Ariza resaltó que ellos daban órdenes para que cumpliera todas las peticiones que le hacían los integrantes del G-3.

Entre los miembros de ese grupo se encontraban Jaime Fernando Ovalle, coordinador del G-3, y los detectives Juan Carlos Sastoque, Lina Romero Escalante, Mario Ortiz Mena, Astrid Fernanda Cantor Varela , Blanca Cecilia Rubio y Harbey Rivera Rodríguez, este último también detenido por la torturas contra Duque Orrego.

Narváez pide que se vigile a la CIDH

Otro dato revelador en la audiencia de declaración de Ariza Rivas fue su testimonio sobre un viaje que hicieron él junto a Narváez y Juan Carlo Sastoque (actualmente asilado en Estados Unidos y con orden captura internacional de la Interpol).

En ese periplo Ariza aseguró que Narváez le dijo que tenían que hacerle vigilancia a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), extremó que supuestamente nunca se cumplió.

“Yo le pedí una explicación a Narváez y le comente a Noguera. Para mi sorpresa el 1 de junio de 2005, Narváez es nombrado como subdirector del DAS”, destacó Ariza.

Vínculos con los paramilitares

Conforme Ariza se adentró en el testimonio se conocieron más datos reveladores de Narváez y su pasó por el DAS.

“En Octubre yo recibo una llamada del director seccional del Casanare (del DAS), Orlando Rivas (...) me dice que el coronel Leonardo Barreno, comandante del Ejército de Colombia en el Casanare, estaba altamente preocupado del nombramiento de Narváez como subdirector del DAS, pues cuando Barreno era comandante del Meta, Narváez le había ofrecido dinero para que no operara en contra de las autodefensas del Casanare, específicamente del Bloque Centauros de Martín Llanos”.

Agregó: “Además que me cuidará porque la Autodefensa Unidas de Colombia querían atentar en mi contra. Ojo con su escolta, ojo (…) en ese momento, no sabía yo que pensar, el doctor José Miguel Narváez había dado instrucciones para que me grabaran cualquier cosa que me pudiera comprometer, eso me los dijo Sastoque. El G-3 además de buscar cosas en contra de la ONGs, se estaba volviendo un grupo de contrainteligencia, se estaba formado un pequeño DAS dentro del DAS (…) toda una trama de controles y vigilancia”.

De nuevo el abogado de Narváez, Luis Carlos Hoyos Quimbayo, trató de evitar que su defendido siguiera declarando; sin embargo, el juez rechazó la petición.

“En agosto de 2005 el director del DAS me dice que hay que ir a Santa Fe de Ralito para hacer un diagnóstico, porque estaba la información que las autodefensas iban a romper la mesa de negociación (…) a mí me tocó volver nuevamente, ahí es donde yo conozco al señor Macaco”, dijo Ariza.

“En Santa Fe de Ralito conozco a Mono de Leche a Diego Vecino y a varios cabecillas de los paramilitares. Ellos me dicen que el doctor Narváez es muy afín a nuestra causa, a mí me causó mucha inquietud y me alarmó. Luego de eso el doctor Narváez me dijo: por qué no le informe del viaje, esa confrontación agudizó mi relación con Narváez”.

Santa Fe de Ralito se ubica en el municipio de Tierra Alta, Córdova, Colombia, lugar de negociaciones entre el Gobierno de ese país y las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) 2003-2006.  En los últimos años también conocida como la Zona de Ubicación.

En la audiencia el abogado de Narváez interrumpió varias veces. Durante la mañana en dos ocasiones y al reiniciar el juicio por la tarde argumentó que se sentía hostigado en redes sociales por las publicaciones de Duque Orrego.

“Mi seguridad está en juego, no voy a permitir que lo sepa muy bien la señora víctima, no voy a permitir que me atropelle a través de los medios de comunicación”, dijo a gritos Hoyos Quimbayo.

El juez León le respondió: “Si usted tiene alguna inconformidad acuda a las instancias correspondientes, aquí debo de continuar con el juicio.”

Pese a los llamados al orden el abogado continuo retrasando el desarrollo del debate: “Soy un defensor público, no tengo ningún interés diferente, yo al señor Narváez hasta ahora que lo vengo a conocer. No puedo permitir que me pongan en tela de juicio a través de las redes sociales, y que manipule los medios de comunicación o es periodista o es víctima”, resaltó el abogado al referirse a Duque Orrego.

El interrogatorio del juez

Luego de que Ariza Rivas dio su testimonio sobre el trabajo del G-3 y quienes estaban detrás de ese grupo, vinieron las preguntas del juez, Sergio León Martínez.

¿Cuándo se enteró de la existencia del G-3?

-Yo vengo a tener conocimiento en abril de 2004 que existe el G-3. Era el Grupo Especial de Inteligencia, nombre que fue distorsionado por los medios de comunicación.

-Fernando Ovalle y Juan Carlos Sastoque suben a mi oficina y me dicen que estaban recolectando información, ya que algunas ONGs fueron infiltradas por la subversión  con el objetivo de obtener recurso a través de las demandas que le ganaban al Estado-.

¿Usted qué hizo cuando le requirieron esa información?

-Yo le preguntó a Giancarlo Auqué, él me ratifica que se había reunido para organizar ese grupo. Ellos se hicieron inicialmente en una oficina pequeña oficina del piso decimo, luego pasan a la sala de junta del piso decimo, que es donde quedaba la Dirección General de Inteligencia. El doctor Narváez siempre fue bien insistente que necesitaban una oficina más grande y por ello se pasan al piso octavo-.

¿Giancarlo Auqué le dijo cómo estaba conformado ese grupo?

-No, me dijo que hay que apoyar ese grupo porque estaban haciendo un trabajo bien importante-.

¿Le solicitaron información sobre el Colectivo de Abogados?

Inicialmente no fue el colectivo, fueron de otras ONGs y de otras personas. Yo del Colectivo del Abogados vengo a enterarme en la reunión que tuve con Narváez y Sastoque en Costa Rica.

¿Le pidieron información de algún miembro del Colectivo de Abogados?

-No, señor-.

¿Cuál era el objetivo del G-3?

-Neutralizar las acciones desestabilizadoras de la ONGs en Colombia y el mundo, en específico el esclarecimiento de vínculos con organizaciones terroristas en busca de su judicialización-.

¿El G-3 era un grupo legal dentro del DAS?

-Era un grupo informal. Informal quiere decir que no hubo acto administrativo para su creación, había muchos grupos informales creados también en la Policía Nacional como en inteligencia-.

¿Qué se hacía con la información del G-3?

-Yo no tuve acceso. El grupo existió y por eso fue mi sorpresa. Siempre que yo pedía información me decían que lo estaba manejando el doctor Narváez-.

¿A cargo de quién estaban?

De la Dirección General de Inteligencia que dirigía Giancarlo Aunqué.

Si usted era una de las personas bien calificadas, como es que en ese tema queda fuera…

-Siempre me decían que dejara el doctor Narváez y que yo me dedicaran a la inteligencia estratégica. A mí no me retroalimentaban, solo pedían información. Ese grupo fue aparte de todo el resto de la subdirección análisis-.

¿Cuándo conoció al Fernando Ovalle?

-Lo conocí en 1994, él ya estaba en el DAS, era el coordinador del frente delincuencial. Fernando Ovalle estaba en sus temas, el trato era normal y laboral-.

¿Trabajaron algo juntos?

Tendría que ver el año. Yo vine con él, cuando la división de inteligencia interna y externa, ya pasa a ser subdirección de análisis en donde Fernando Ovalle estaba a cargo de tema políticos y yo de subversión.

¿Qué solicitudes tuvo del Fernando Ovalle?

-Sobre la doctora Claudia Julieta jamás me llegó un requerimiento-.

¿Giancarlo Auqué de Silvetri tuvo que ver con el G-3?

-Él fue quien me confirmó que Fernando Ovalle y Juan Carlos Sastoque, estaban trabajando el tema de las ONGs.

¿Usted sabe que hay una víctima que es Claudia Julieta? Usted aparece como acusado, ¿qué tiene que decir sobre eso?

-Yo no sabía, no supe, yo vine a saber a través del expediente que le estaban haciendo interceptaciones a la doctora Claudia Julieta.

Sobre el modo de operar por la experiencia que tuvo, ¿Si pudo haber salido del DAS todas esas actividades?

-Es muy osado decir eso. Al leer uno el expediente la percepción cambia, son cosas muy tangibles por más que yo quiera una institución en la que duré mucho tiempo, yo no puedo ocultar esas cosas, pero en el año que sucedieron los hechos, yo estaba ajeno a esa situación-.

¿Es posible que ese grupo de inteligencia G-3 tuviera que ver en las actividades con Claudia Julieta?

-Hay información que es muy contundente, yo no puedo pelear contra eso. Tuvo que haber hecho un trabajo alguien o algunos-.

¿Quién le daba órdenes a Fernando Ovalle?

-El doctor José Miguel Narváez tenía el canal desde que se inició el grupo, prácticamente la interacción era entre ellos dos y a veces estaba Juan Carlos Sastoque-.

Durante casi una hora de interrogatorio del juez, Ariza insistió que el responsable directo del G-3 era el Narváez, apoyado muy de cerca por Ovalle. Aseguró, que él siempre estuvo al margen de las investigaciones que se hacían y que le ocultaban información, pese a tener un cargo alto dentro del DAS.

Ariza destacó que se reunió en varias ocasiones con Narváez para hablar sobre el trabajo del G-3, pero principalmente para abordar temas por la falta de comunicación entre ambos.

El interrogatorio de la Fiscalía

La fiscal Gilma Amparo Duarte también cuestionó a Ariza sobre el trabajo que realizaba en el DAS y las funciones que cumplía el G-3.

“El G3 se convirtió en un DAS chiquito, seguían gente, hacían contrainteligencia (…), yo quede admirado, cada vez que iba a donde el director me decía déjelo, deje a Narváez que él está aquí para esa situación. El doctor Narváez atemorizó a todo el DAS, al decir que iba de la presidencia, todo el mundo le tenía temor y respeto”, fue una de las respuesta de Ariza a la fiscal.

Ariza, fue muy escueto y evasivo en las preguntas formuladas por Duarte al indicar que no sabía quién daba realmente las órdenes en el DAS, aunque en otras respuesta destacó que era Narváez.

De igual manera, la fiscal utilizó varios minutos para preguntar a Ariza sobre las declaraciones realizadas por Jaime Fernando Ovalle Olaz exdirector del G-3 en la Fiscalía de Derechos Humanos el 12 de agosto de 2009 y en la cual dio detalles sobre el funcionamiento del DAS y del G-3.

Incluso, le hizo la siguiente pregunta: ¿El señor Jaime Fernando Ovalle señala que los asuntos del G-3 siempre fueron tratados por el director del DAS (Noguera), por Narváez y por director generales de Inteligencia Silvestri y Arisa?

La respuesta de Ariza no fue clara: “Lo que dijo Ovalle no tuvo consistencia. Hubo algunos espacios que se organizaron para presentar aspectos sobre cómo estaba avanzando el tema de Transmilenio (…) yo pensaba que el tema del Transmilenio eran unas pocas ONG, cuando veo toda esa cantidad informativa, yo veía presentaciones, nombres, datos personales, vínculos subversivos, pero eso no fue permanente ni completo”.

Ariza, confirmó lo que dijo el 11 de septiembre 2017 el exdirector del Desarrollo Tecnológico del DAS, Jorge Armando Rubiano Jiménez, durante su declaración en el juicio que se sigue al exjefe de Contrainteligencia Rodolfo Medina Alemán y al exdetective del DAS Ronal Rivera Rodríguez por la tortura contra Duque, que existió una persecución contra integrantes de ONGs en Colombia por parte del G-3.

Duque Orrego fue parte del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo una de las ONGs más investigadas por el G-3.

¿Señor Rivas usted conoció acerca de la operación Transmilenio?

“Sí, precisamente el objetivo era neutralizar las acciones desestabilizadoras de las ONGs en Colombia y el mundo. El objetivo específico era encontrar vínculos con organizaciones narcoterroristas en busca de su judicialización”.

La FIP publicó el 20 de octubre de 2017 la nota: Persecución contra periodistas y defensores en Colombia: la Conexión DAS-Uribe. En el mismo se detalla que la persecución del DAS contra periodistas, sindicalistas, defensores de derechos humanos y opositores tuvo su origen en los discursos y señalamientos del expresidente, Álvaro Uribe Vélez.

En Junio de 2017 Ariza empezó su declaración ante el juez, pero fue suspendida a petición del mismo detenido, la audiencia fue corrida para 18 de septiembre, pero esa vez también fue trasladada para el pasado 19 de septiembre, la cual duró más de nueve horas.

Ariza se encuentra detenido en la Cárcel La Picota en Bogotá desde el 1 de junio 2017, es procesado junto a Narváez y al exjefe de Inteligencia del DAS Giancarlo Auqué (prófugo) por la tortugas en contra de Duque Orrego.

Se trató de entrevistar a Ariza en la sala de audiencias, pero no fue posible, debido que su abogado Jaime Horacio Mogollón Torres dijo que por la etapa en que se encuentra el proceso era imposible y que talvez más adelante el detenido pueda brindar declaraciones.

Ese no es el único proceso penal que sigue en Colombia contra los torturadores de la periodista también se encuentran aprehendidos y en debate judicial los exintegrantes del DAS: Ronal Harbey Rivera Rodríguez y Rodolfo Medina Alemán caso en el que se realizaron los alegatos finales el pasado 23 y 24 de noviembre, la sentencia se conocerá en el transcurso de 2018.

Jorge Molano el abogado de Duque Orrego confía en la condena de todos los procesados, debido a las pruebas contundentes que hay contra ellos.

Por Marvin David Del Cid Enviado especial a Bogotá de la Federación Internacional de Periodistas (FIP)
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