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Cuando los diputados del oficialismo
llegaron este martes al hemiciclo, se encontraron con carteles en sus puestos
que decían “vago”. Los letreros fueron dejados el jueves pasado por los
parlamentarios de oposición ya que aquellos no asistieron al debate que empezó
media hora después de lo fijado. Por su parte, la Gaceta Oficial
Extraordinaria Número 6.227, en la que se declara el estado de excepción y de
emergencia económica, reposaba en las curules de todos.
El decreto 2.323, anunciado el viernes 13
de mayo por el Presidente Nicolás Maduro y publicado el lunes, fue el único
punto del orden del día. El parlamento
rechazó el estado de emergencia decretado por Maduro. El parlamentario del Bloque de la
Patria, Pedro Carreño, reunió a sus “camaradas” para darles algunas directrices
mientras los oradores de la oposición esperaban su turno para hablar y se leía
el decreto.
Carreño pidió una moción de orden antes
de comenzar la discusión en la que dijo que el debate resultaba ocioso debido a
que Maduro no emitió el oficio sobre el estado de excepción a tiempo. El presidente de la Asamblea Nacional,
Henry Ramos Allup, respondió que aunque en el Poder Legislativo “efectivamente”
no han recibido el decreto, ya fue publicado en Gaceta y anunciado por el primer
mandatario en cadena.
El debate
El jefe de la fracción parlamentaria de
la oposición, Julio Borges, fue el primero en tomar la palabra: “Tres cuartas
partes de Venezuela se encuentran en la pobreza”, inició para declarar que el
conjunto de medidas especiales vienen a agravar, tanto la falta de recursos,
como la violencia en el país. “En el decreto la palabra “inseguridad”
no se menciona ni una vez, la palabra “corrupción” tampoco se menciona, ni (la
frase) el ‘alto costo’ (de la vida)”, criticó refiriéndose a algunos de los
principales problemas del país.
El jurista expuso que además el decreto
profundiza la mitilarización y la destrucción de las empresas privadas. Resaltó
que lo más grave del documento es que desconoce la Constitución. “Es un decreto que desconoce el
sufrimiento del pueblo. Que ve a sus familiares morir porque no hay medicinas
en Venezuela. Es un decreto, que desconoce la Constitución y el voto de 8
millones de venezolanos que fueron emitidos el 6 de diciembre“.
El diputado aseguró que con la medida
del Ejecutivo se pretende desconocer la “soberana AN”. Ante el estado de excepción decretado
por el mandatario Nacional, Borges declaró que la Unidad quiere ser clara:
“Este gobierno hace el decreto porque
perdió la gobernabilidad, no sabe qué hacer con el país. Porque perdió la
legitimidad, ya que la gente dejó de creer en él y perdió la autoridad porque
perdió la moral para seguir gobernando a Venezuela”.
Declaró que el oficialismo está fuera de
la Constitución. “Nicolás Carmona Estanga, hoy es un disfraz de dictador que le
queda grande y le queda mal”, dijo alzando la voz.
Simón Calzadilla, segundo vicepresidente
de la AN, explicó que según la Carta Magna hay tres tipos de estados de
excepción, y que el nuevo decreto, es una mezcla de dos (el de conmoción y el
de estado de emergencia económica), derivación que no existe en el libro de las
leyes.
El miembro considera una burla que
apenas ocho días luego de concluidos los 120 días del estado de emergencia
económica, rechazado por la AN, pidan una tercera prórroga que, de hecho,
tampoco es legal.
“Solo Pedro Carmona Estanga desconoció
la constitución hace 14 años y hoy Nicolás Maduro”, insistió.
Acotó que el decreto es un segundo
“Carmonazo”: “Es ambiguo y sin definición. En los considerandos y en el
articulado usan referencias del estado de conmoción nacional, pero no se
atreven a declararlo como tal”.
La posición de la bancada del Partido
Socialista Unidos de Venezuela (PSUV) fue decir que el chavismo seguirá
haciendo “revolución” mientras que la oposición sigue su “agenda violenta”.
“Hoy la derecha neofacista continúa
promoviendo la injerencia extranjera”, dijo el diputado Gilberto Pinto, aunque
reconoció que el país atraviesa una de las crisis económicas más fuertes de la
historia.
“¡Gracias a ustedes!”, le gritaban
algunos representantes de la MUD.
Por otro lado, el diputado, Luis
Florido, presidente de la Comisión Permanente de Política Exterior, le dijo al
Bloque de la Patria que: “Le dijimos a Estados Unidos que Venezuela no es una
amenaza, pero sí lo son sus corruptos y violadores de derechos humanos“,
expresó haciendo referencia al decreto de Obama que declara a Venezuela como
amenaza internacional.
Florido, en nombre de la oposición, le
hizo un llamado al expresidente de Colombia, Álvaro Uribe: “Deje tranquilo a
Venezuela, que con el colombiano que tenemos aquí, ¡basta!”.
Por su parte, el primer vicepresidente
del Legislativo, Enrique Márquez, señaló que el decreto comete los mismos
errores del pasado. Y le preguntó al bloque chavista “qué hay de
antidemocrático en pedir un referendo revocatorio”. Elías Jaua, del Psuv,
advirtió: “Rebotaremos una a una las leyes (que emita la AN)”.
Antes del cierre de la discusión,
Florido se levantó airado de su curul, luego de que Haiman El Troudi le gritara
“traidor”. Hubo tensión, parecía que se iban a caer a golpes. Los demás
reaccionaron hasta que volviera la calma a la plenaria.
En manos de Ramos Allup, quedó el cierre
del debate. “Les confieso que he leído con mucha serenidad la Gaceta”, dijo.
Concluyó que el estado de excepción revela una gran debilidad de parte de
Maduro.
Advirtió que hay militares que están
cantando en EEUU . “No se sorprendan, van a ser compatriotas cooperantes allá
arriba”. Añadió que el “día que Rafael
Ramírez (ex presidente de Pdvsa y ex ministro de Energía y Petróleo) se dedique
a cantar para que le dejen algo de lo que se robó, el 50% del gobierno se van a
hacer añicos”. Mirando a Carreño añadió: “Te da miedo cada vez que hablamos de
corrupción Pedro”.
Le dio un consejo final al chavismo:
“Nadie quiere en este país un golpe de Estado como justificación histórica.
Estos que estamos aquí son los que vamos a salvar la institucionalidad de un
país”. La Unidad, al final, aprobó un acuerdo
que rechaza el decreto de estado de excepción, lo que fue considerado como una
“violación flagrante” del Reglamento de Interior y debates porque no estaba
previsto en el orden del día.