Opinión.
cesarmiguelrondon.com.
El
Tiempo en Valera titula: “Abortado plan conspirativo. Maduro anuncia detención
de varios golpistas. El presidente denunció ayer, que el partido opositor
Voluntad Popular, está metido en el “golpe de Estado” del 1 de septiembre. Y
anunció que varios “golpistas ya están detenidos. Agregó que tenían un plan con
un canal de televisión donde se tenía pensado que “apareciera un grupo de
personas uniformadas”, como militares, “matando a un grupo de personas (…) y
así crear una crisis y un golpe de Estado”.
No
hay manera de tomarse esto en serio. Este gobierno se ha caracterizado por
hacer denuncias extraordinarias sobre no sé cuántos intentos de magnicidio, y
nunca se vio al magnicida detenido. Nunca se evidenciaron pruebas de que
hubiese tal plan o tal otro. Pasa lo mismo ahora. Han detenido a varios
dirigentes de Voluntad Popular, pero he de decir que no están detenidos. El
caso de Yon Goicoechea, por ejemplo, fue un secuestro.
A
Goicoechea le detienen unos individuos de civil con armas largas en automóviles
sin placas, y hasta la fecha, hasta este momento en que escribo -6:58 de la
mañana del día miércoles 31 de agosto- van ya 46 horas sin que se tenga ningún
tipo de información sobre Yon Goicoechea. Ni su abogado, ni su esposa, ni sus
familiares ni sus copartidarios han podido hacer contacto con él. De Goicoechea
solo sabemos por la virulenta declaración que diera desde Barinas Diosdado
Cabello, atribuyéndole un plan para matar, derramar sangre, explosivos y demás.
Pero de nuevo sin ninguna prueba. Además, Diosdado Cabello no es Fiscal de la
República, no es tampoco una autoridad de la seguridad del Estado. Pero es el
único que ha dado alguna información. Quizás fue él quien lo mandó a secuestrar
porque, insisto, Goicoechea no está detenido formalmente.
Se ha procedido, pues, de manera ilegal, y si
es Maduro quien asume la responsabilidad, pues entonces quien está violando la
legalidad es el propio presidente de la república. “El que se meta en el golpe
va preso”, dice Maduro citado en Ultimas Noticias. ¿Mas cuál golpe si no se ha
evidenciado ninguno?
Pero el gobierno se está preparando para una
batalla. En RunRunes citan al general Reverol, Ministro del Interior: “Reverol:
El 1-S se podrá repeler la violencia con armas y sustancias tóxicas.” Habrá
plomo, parece decir. “Aseguró que, según informaciones de inteligencia, el 1-S
podrían ocurrir actos de violencia y desestabilización. Instó a los cuerpos
municipales de policía a ejercer la normativa de seguridad y orden público en
las movilizaciones que se realizarán este jueves en Caracas.
“Hemos
llamado a los jefes de los cuerpos de policías municipales de Miranda con la
finalidad de que asuman su responsabilidad constitucional que tienen de
defender y proteger al pueblo. Reverol advirtió que el artículo 55 de la
constitución establece que los actos de violencia podrán ser repelidos por
funcionarios policiales con armas o sustancias tóxicas “limitados por los principios
de necesidad, conveniencia, oportunidad y proporcionalidad”.
General Reverol, sabemos muy bien lo que
entiende la Guardia Nacional Bolivariana por “conveniencia, oportunidad y
proporcionalidad”. La imagen de aquella Guardia Nacional a horcajadas sobre una
pobre mujer tirada en el asfalto, dándole sin clemencia alguna con el casco por
la cabeza, es una imagen que, como tantas otras, no se nos borrará nunca de la
memoria. Agrega Reverol: “Por eso que tenemos gente capacitada, adiestrada y
equipada para atender cualquier evento que lleve a una alteración grave del
orden público.”
Esta preparación para una batalla inexistente
evidencia pavor. Pavor que vemos en detalles significativos. En el Correo del
Orinoco, por ejemplo, se muestra una multitud que colmó por completo la Plaza
Caracas ayer para oír algo de pachanga y hasta a Maduro cantando. Ahí el
presidente, como quien otorga una limosna, ofreció el Plan Caracas Bella:
“Cinco grandes canchas deportivas (cinco para una ciudad de cinco millones), 115
escuelas con dotación completa, Barrio Adentro en todos los sectores, 550
millones para cinco hospitales emblemáticos, nuevos recursos para corredores de
Barrio Nuevo, Barrio Tricolor, 60 nuevas Bases de Misiones, la retoma de la
Fiesta del Asfalto, son varios de los puntos que contempla el Plan Caracas
Bella y Socialista (…) que va entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre.”
Pero
la caducidad de la limosna pone al descubierto la mentira: imposible hacer nada
de eso en tan poco tiempo. Mas el pavor al que aludía no se ve allí sino en la
foto. El photoshop, lo sabemos, produce milagros. La multitud retratada en el
diario oficialista colma la plaza. Pero la foto de El Nuevo País, desde otra
perspectiva, nos muestra la Plaza Caracas como en efecto estuvo: ninguna
multitud, grandes vacíos, gente fastidiada caminando sin prestarle mayor
atención a lo que ocurría en la tarima al fondo. Allí es donde está el miedo,
en el vacío de pueblo, en la falta de respaldo, en una capacidad de
convocatoria que ya no existe. Han anunciado marchas todos los días en Caracas,
pero las marchas son de escuálidos. Como dice El Nuevo País, de “los nuevos
escuálidos”. El pavor, pues, está en que mañana perderán
su batalla ante una verdadera, masiva, entusiasta y decidida multitud que
tomará la ciudad.