Tras 20 años de trabajo incansable
obtuvo de manera excepcional la licencia para su práctica médica en Estados
Unidos, sin necesidad de revalidar su título
Prensa.
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@danielcastrope
René
Sotelo es un médico de extracción humilde que con mucho tesón, tras 20 años de
trabajo incansable, ha puesto a Venezuela en uno de los lugares de privilegio
de la urología mundial. El éxito de Sotelo en el mundo de la medicina no llegó
por suerte o coincidencia, sino por intuición. Desde sus inicios se inclinó por
las nuevas técnicas quirúrgicas para el tratamiento del cáncer de próstata, y
otros males propios de la anatomía masculina, pero la llegada de la robótica a
Venezuela le permitió alzar vuelo y mejorar sus técnicas.
El
comienzo de su carrera
Sus
inicios se remontan al Instituto Médico La Floresta, propiedad de Oswaldo
Karam, en Caracas, un hombre visionario que vio en el joven médico sus ‘ganas
de comerse el mundo’, con una gran curiosidad por la investigación. Para ese
entonces, Sotelo ya tenía dos postgrados en cirugía general y urología, y había
hecho, además, entrenamientos cortos en oncología, en Japón, y en cirugía
laparoscópica, en Brasil, país de
Suramérica donde esta novedosa técnica se iniciaba.
También
había viajado a Estados Unidos para ver operar a varios de los mejores
cirujanos de este país y, gracias al respaldo de Karam, quien siempre lo apoyó
en todas sus iniciativas, inició la cirugía avanzada laparoscópica urológica de
alta complejidad, en Venezuela, realizando las primeras prostatectomías
radicales, nefrectomías parciales y cistectomías radicales.
Más
tarde, Sotelo salió al mundo a replicar sus conocimientos, pero, al mismo
tiempo, a aprender más sobre las técnicas implementadas por él con éxito.
“Luego realicé las primeras cirugías laparoscópicas avanzadas en Colombia,
Curazao, Ecuador, Nicaragua, Costa Rica, países en los que aproveché la
oportunidad para enriquecer y acelerar mi experiencia, recolectar
y documentar hallazgos y resultados”, dijo.
Y
agregó: “Hice mis propias modificaciones al proceso quirúrgico; describí nuevas
técnicas en cirugía: reparación de fístulas genitourinarias y realización de
cirugías prostáticas benignas por robot, lo que amplió mi rango de acción. A
partir de allí me empezaron a invitar a muchos países, entre ellos Turquía,
Italia, Brasil, Argentina, Kuwait, Perú a demostrar mis técnicas quirúrgicas. Me
afané en publicar sobre dichas técnicas y, como resultado, las invitaciones a
dar conferencias se incrementaron. Fui invitado a los principales congresos,
conocí médicos; pero, sobre todo,
mantuve siempre la visión de poner a
Venezuela en el mapa de la urología mundial”.
Camino
hacia el éxito
Veinte
años de trabajo denodado en Venezuela le sirvieron a Sotelo para que la Junta
Médica del estado de California aprobara
la solicitud de la Universidad del Sur de California (USC) de permitirle
ejercer su profesión en los Estados Unidos. “Soy el segundo caso de
otorgamiento de este tipo de licencias a
la USC, lo que me ha permitido ejercer como médico en este país sin que haya
tenido la necesidad de homologar mi carrera ni realizar ningún tipo de prueba
de conocimientos”, señaló.
En
la USC, dijo, le han abierto las puertas con todas las oportunidades para
seguir recibiendo conocimiento y
desarrollar aún más sus técnicas. “Atiendo, por ejemplo, los más complejos casos de fístulas producto
de complicaciones, como es el caso de las fístulas producidas como consecuencia
de la aplicación de radioterapia con protones, mediante el uso de tecnologías
que aún no están disponibles en Venezuela. Es decir, que aprendo todos los días”, subrayó.
Sus
aportes
Haber
creado y dirigido un centro académico en Venezuela, y demostrar que en un
centro de medicina privada se puede hacer ciencia, ha sido uno de los grandes
aportes a su país y a la humanidad en general. De igual forma, a Sotelo se le
atribuyen más de 60 artículos en revistas especializadas y es autor de tres libros: No le tenga miedo
al dedo, Cirugía laparoscópica en urología y Prostate Cancer. A Patient’s
Guide.
Asimismo,
el desarrollo de varias técnicas quirúrgicas propias y que más de setenta
urólogos del mundo entero de alguna forma estén replicando sus enseñanzas, son
también parte del legado de este médico de origen venezolano. Otra de las hazañas de Sotelo ha sido
impartir conocimiento en 22 países, entre los que destacan Turquía, Japón,
India, Suiza, Italia, China, por nombrar los más lejanos, a donde ha viajado
para formar médicos especializados en la aplicación de técnicas quirúrgicas
novedosas.
“Pero
yo creo que mi mayor legado siento que ha sido impactar positivamente las vidas
de mis pacientes, el haber podido llevar salud a miles de personas. Esa es la
manera como quisiera ser recordado”, sostuvo.
Consejo
de hombre
El
médico René Sotelo cree que ya es hora de que los hombres pierdan el miedo al
examen para la detección temprana del cáncer de próstata, la segunda causa de
muerte en los humanos después del cáncer de piel. Para Sotelo no existe ninguna
excusa válida. “El hombre debe someterse a estas pruebas con cierta regularidad
porque ese cáncer no es prevenible, pero se puede diagnosticar a tiempo y
salvar las vidas de muchas personas”, enfatizó.
Finalmente
dijo que “este es un miedo que hay incluso en los mismos médicos, y lo digo
porque nosotros conocemos casos de colegas
que llegan con cáncer de próstata avanzado y no podemos creerlo. El
hombre debe entender que debe chequearse. Hoy en día se puede hacer el examen
por la sangre sin obviar la forma tradicional”.