Obama
será informado de los resultados de la investigación el jueves y el presidente
electo, Donald Trump, recibirá la misma información el viernes.
Prensa.
voanoticias.com
Los directores de las principales
agencias de inteligencia de Estados Unidos dijeron —contrario a lo que cree el
presidente electo, Donald Trump— que no tienen dudas de que funcionarios rusos
de alto nivel intervinieron en las elecciones de noviembre, pero se vieron
presionados para reconocer que el país carece de una estrategia para disuadir
ese tipo de acciones.
La Comisión de Servicios Armados del
Senado escuchó los testimonios del director de Inteligencia Nacional, James
Clapper; el director de la Agencia de Seguridad Nacional, almirante Michael Rogers;
y el subsecretario de Defensa para la Inteligencia, Marcel Lettre.
Uno a uno los directores reconocieron
que Rusia estuvo detrás del robo de correos electrónicos del Comité Demócrata,
y dijeron que fueron los rusos quienes filtraron la información a WikiLeaks,
que Corea del Norte realizó el ataque contra Sony Pictures de 2014; y que en un
acto de espionaje, China robó los datos de 22 millones de personas de la
Oficina de Manejo de Personal del gobierno estadounidense en 2015.
Pero ante preguntas de los senadores,
frustrados por la falta de respuesta específicamente al hackeo de las
elecciones por parte de Rusia, los directores trataron de evadir las quejas y
dijeron que aquellas deben ser estudiadas “caso por caso”.
El presidente de la Comisión, el senador
John McCain estalló después de que el general Clapper ofreciera esa misma
respuesta. “Manejar la respuesta a los ataques caso caso por caso, eso no es
una estrategia”, interrumpió McCain.
Clapper recién había reiterado que una
respuesta en el campo cibernético a un ciberataque “quizá no sea una respuesta
apropiada”.
“El problema es que si se responde en el
contexto cibernético no sabemos qué tipo de reacción va a provocar”, dijo el
general. Adelantó también la dificultad de crear disuasivos a esos ataques. “No
hay una forma de disuadir el problema; en el dominio cibernético no hay
dimensiones físicas como las medidas disuasivas nucleares que se puedan tocar y
ver”, apuntó en comparación con los disuasivos usados durante la Guerra Fría.
El almirante Rogers habló de “imponer
costos en el momento y el lugar que escojamos, como las sanciones que se
impusieron la semana pasada”, por las que 35 agentes rusos fueron expulsados de
Estados Unidos, pero apuntó que su mayor preocupación es “velocidad, velocidad,
velocidad".
"Tenemos que ser más rápidos para
responder”, remarcó. También lea: 35 diplomáticos rusos sancionados abandonan
EE.UU. De igual manera, Rogers agregó,
"si estamos buscando la solución perfecta no la vamos a encontrar; tenemos
que pesar en una serie de respuestas en diferentes campos que los hagan pensar
que el precio a pagar es demasiado alto".
Durante la audiencia, el senador McCain,
dejó saber nuevamente que piensa que la interferencia rusa fue "un acto de
guerra". "Si se intenta destruir los fundamentos de la democracia,
entonces se ha destruido una nación", dijo McCain el miércoles a los
periodistas en el Capitolio. “Y por cierto, hay varios tipos de actos de
guerra. No estoy diciendo que sea un ataque atómico. Sólo digo que cuando se
ataca la estructura fundamental de una nación —lo cual han hecho—, entonces es
un acto de guerra".
En respuesta al comentario de McCain, el
general Clapper dijo creer que la intromisión en la elección "no cambió el
recuento de votos… pero solo los funcionarios más altos de Rusia pueden haber
autorizado los ataques".
"No podemos decir qué tanto
cambiaron los hackers los resultados de la votación, pero conocemos la
intención; si eso constituye un acto de guerra es un tema muy grande que no
debemos considerar nosotros", se excusó. Clapper también explicó que el
hacking ruso a las elecciones solo fue una parte del ataque, en el que también
hubo "actos de propaganda clásica, desinformación y noticias falsas",
y además trataron "de esconder y enmascarar la fuente de la
desinformación".
Los directores igualmente coincidieron
que no solo Rusia representa una amenaza, sino también "China, Irán y
Corea del Norte y los grupos terroristas alrededor del mundo representan un
riesgo cibernético significativo para las fuerzas armadas de EE.UU." "Los
ciberataques no pueden ser eliminados, sino manejados, aunque muchos esfuerzos
se están quedando cortos", dijo Clapper. "Si hay conexión con
internet siempre habrá vulnerabilidades".
La interferencia de Rusia en las
elecciones estadounidenses de 2016 también es el tema de una sesión informativa
prevista para el presidente Barack Obama este mismo jueves.
El presidente ordenó a la comunidad de
inteligencia revisar las posibles interferencias extranjeras que datan de las
elecciones de 2008 que lo llevaron a la Casa Blanca. Un funcionario
estadounidense confirmó a Voz de América que Obama será informado de los
resultados de la investigación el jueves y el presidente electo, Donald Trump, recibirá
la misma información el viernes.
La Agencia Central de Inteligencia (CIA)
y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) han llegado a la conclusión de
que el gobierno ruso estuvo detrás del hacking de 2016 y divulgó
intencionalmente los documentos a través de WikiLeaks para influenciar las
elecciones.
Sanciones de Obama
Obama respondió a Rusia la semana pasada
con un conjunto de sanciones dirigidas a las principales agencias de espionaje
del país y la expulsión de 35 "agentes de inteligencia".
La agencia Reuters informó el miércoles
que, según varios funcionarios estadounidenses, el gobierno de Obama recibió
información después de las elecciones del 8 de noviembre, que consideró es
prueba concluyente de que Rusia entregó la información obtenida por los hackers
del Comité Nacional Demócrata a WikiLeaks a través de un tercero. Los
funcionarios dijeron que la información influyó en las medidas del presidente
contra Rusia.
Las dudas de Trump
Trump ha expresado repetidamente sus
dudas de que Rusia se haya inmiscuido en la elección. En una serie de tuits a
partir del martes por la noche, Trump pareció burlarse de la CIA, el FBI y
otras agencias, sugiriendo que todavía no tienen pruebas de que Rusia penetró
en las computadoras del Partido Demócrata y entregó los documentos a WikiLeaks.
"El briefing de 'inteligencia'
sobre el llamado 'hacking ruso' se retrasó hasta el viernes, tal vez más tiempo
para construir un caso. ¡Muy extraño!”, dijo Trump. Durante la audiencia de
este jueves, Clapper comentó al respecto sin mencionar por nombre al presidente
electo.
"Hay una importante diferencia
entre escepticismo saludable y la incredulidad. La Comunidad de Inteligencia no
es perfecta, a veces cometemos errores, pero creo que no siempre se reconoce lo
que hacemos a diario para disuadir ataques", expresó.
Al final de la audiencia, el senador
McCain dijo esperar que el presidente electo Trump, se de cuenta que la opinión
de la Comunidad de Inteligencia es "valiosa", a pesar de no estar
convencido de que la intervención rusa favoreció a Trump. "No he visto pruebas",
dijo.