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venezuelaawareness.com
Enero 03, 2017.- Cuando un deportista
eleva el estándar humano, la algarabía contagia a un país por igual, sin
distingo de color político y representando orgullo para su gentilicio. Difícil
es para ese atleta que su pensamiento político lo coloque en pugna con
autoridades, que como castigo ignoren sus resultados o los obliguen a renunciar
a su prestigio y su terruño, obligándolos a buscar medios para sobrevivir en el
exilio.
Ejemplo de ello son los casos de la
judoca Keivi Pinto, el esgrimista Denis Méndez y el ciclista Jonathan Suárez,
entrevistados por el Nuevo Herald. Se trata de ex miembros de selecciones
olímpicas de Venezuela que hoy denuncian el mundo de las corruptelas en el régimen
de Nicolás Maduro en materia de deporte, como días atrás también lo hizo para
nuestro periódico la ciclista Daniela Larreal.
“Han hecho una malversación de los
recursos para robarse el dinero de la Nación”
Atletas venezolanos se vieron obligados
a irse al exilio tras ser afectados por la corrupción a la que echa mano el
Ministerio del Deporte como una herramienta más para que aliados del régimen se
beneficien del erario público, especialmente de las divisas provenientes del
petróleo.
Estos atletas resultaron afectados por
la corrupción a la que echa mano el Ministerio del Deporte como una herramienta
más para que aliados del régimen se beneficien del erario público,
especialmente de las divisas provenientes del petróleo.
La judoca Keivi Pinto es medallista de
oro en tres de los cuatro Juegos Bolivarianos —en los últimos obtuvo una
medalla de plata—, es ganadora de preseas de plata y bronce en Campeonatos
Panamericanos y obtuvo el noveno lugar en los Juegos Olímpicos de Atenas en el
2004.
Pinto trabajaba en una empresa estatal
venezolana. Desde estas instituciones, que supuestamente deberían ser
apolíticas y para todos los ciudadanos, la obligaron a participar en marchas y
eventos políticos para respaldar al gobierno. Llegó el momento en que no lo toleró
más, y por su negativa la obligaron a renunciar a su trabajo.
“La gente de CVG-VENALUM —empresa
siderúrgica estatal venezolana— me obligaba a ir a marchar a favor del
gobierno… Porque no iba, más me presionaban. Yo decidí venir para acá, a los
Estados Unidos, porque así podía ayudar a mi familia, que es de bajos
recursos”, dijo Keibi, quien trabaja actualmente en el aseo de un restaurante
de Miami.
“Allá en VENALUM le daba clases a niños.
Representé a mi país en unas Olimpíadas. Entonces, me ha pegado mucho venir a
limpiarle a alguien. Pero no me siento apenada, porque no estoy haciendo nada
malo. Estoy ayudando a mi familia y aquí tengo la seguridad que en mi país no
tengo”. Prueba de la inseguridad descrita por la judoca es que Venezuela cerró
este 2016 con más de más de 28,000 muertes violentas y quedó en el segundo
lugar de la lista de países más peligrosos del mundo.
Daniela Larreal: ciclista hostigada por
denunciar corrupción en entes deportivos de Venezuela
La representante del ciclismo venezolano
en cinco Juegos Olímpicos, Daniela Larreal, vive hoy en Miami, donde conduce un
Uber. ¿La razón? Tuvo que emigrar, tras ser víctima de hostigamiento, producto
de sus denuncias contra la corrupción en organismos deportivos adscritos al
Gobierno de Nicolás Maduro.
Recursos para “los amigos”
“Sobre el judo allá en Venezuela, hay
muchísima corrupción. A los atletas que viajaban no les daban sus viáticos.
Algunos hacían el chequeo nacional pero la Federación ponía a viajar a los que
ellos querían, pero no a los que ganaban”, indicó Pinto.
La historia sobre falta de recursos para
impulsar el deporte venezolano, en contraste con los recursos que recibía la
cartera de las federaciones, no es un mito, a juicio del esgrimista Denis
Méndez, quien fue parte de la selección venezolana de esgrima. Hoy vive en
Roma, Italia.
“Cuando nosotros habíamos calificado en
las competencias, siempre nos decían que no había recursos. Mediante el
esfuerzo de mi familia salíamos a Europa, a Estados Unidos, para representar a
Venezuela con nuestros propios fondos y con la promesa de que las federaciones
y el Instituto Nacional de Deportes nos iba a reembolsar ese dinero cuando
volviéramos. Nunca lo hacían. Soy uno de los atletas que viene de dormir en
estaciones de trenes, pagar cualquier cantidad de dinero en taxis para poder
representar a la nación”, indicó Méndez.
Tampoco daban viáticos a quienes incluso
llegaban a ser campeones en disciplinas tales como el ciclismo BMX, de reciente
data en el calendario olímpico. “Cada vez que iba a buscar apoyo para una
competencia me sacaban miles de excusas para que no fuera. Tenía que sacar de
mis bolsillos, pedir prestado o vender algún artículo para poder asistir al
evento y después salían ellos, ‘Ah… el Mosquito ganó’, pero sin el apoyo de
ellos”, dijo Jonathan Suárez, hoy día exitoso entrenador en Quito, Ecuador.
Sumándose a las recientes denuncias de
la ciclista Daniela Larreal, el apodado “Mosquito” por la afición —campeón
mundial en la Categoría Élite masculina y Crucero Rin 24 en el 2007 y el primer
venezolano en asistir a unos Juegos Olímpicos en BMX, en Beijing 2008— acusó
públicamente al Ministerio del Deporte de Venezuela de no ser transparente en
la entrega de divisas para entrenamiento de los atletas.
“Hay muchas personas en el Ministerio a
quienes simplemente por el amiguismo le pueden dar la carpeta de CADIVI [remesa
de divisas] para que se vayan al exterior a hacer su preparación, cuando el
atleta no se va al exterior y sigue en Venezuela. Eso es corrupción”, señaló.
Excampeón venezolano se pronuncia contra
el régimen de Nicolás Maduro
A los recientes pronunciamientos de la
exmiembro de la selección venezolana de ciclismo, Daniela Larreal; y al
exintegrante del combinado vinotinto de esgrima, Denis Méndez; se suma el
excampeón mundial de BMX, Jonathan “El mosquito” Suárez, el primer venezolano
en representar al país en esta disciplina en los Juegos de Beijing 2008. Vive
hoy día en Ecuador, donde ha cosechado triunfos como entrenador, luego de tomar
la decisión de irse de Venezuela.
“Muchas personas se lucraron de tener
carpetas CADIVI, de hacer sus preparaciones afuera, mientras al Mosquito le
decían: ‘Se tiene que comer las verdes’. ¿Cuántas verdes me tuve que haber
comido yo, si antes de que Venezuela fuera a sus primeros Juegos Olímpicos en
el bicicross yo estuve viviendo en Estados Unidos alrededor de cinco años, sin
que el Ministerio ni la Federación cubrieran parte de mi entrenamiento o
estadía, y siempre estaba en los 10 primeros lugares y dándole resultados a
nivel internacional. Nunca recibí nada para ello”, agregó.
Crisis que no distingue medallas
A Suárez no le alcanzaba para vivir el
sueldo como deportista, ni tampoco el que le hubiera correspondido como
entrenador en Venezuela. Para sobrevivir condujo un taxi ejecutivo durante un
año. “De una u otra manera tenía que mantener a mi familia, para poder pagar
comida, pañales, leche, colegio. Me sentí mal, pensé: ‘Tantos logros que di a
mi Venezuela y ¿no puedo recibir una beca bien remunerada?”
Antes de decidir salir del país, Suárez
acudió a la delegación de ex atletas de Venezuela, pero allí le comunicaron que
tenía que cumplir 40 años para contar con una beca como antiguo miembro de la
selección venezolana, en momentos que tenía 32. Debido a la necesidad de
ingresos para su familia, decidió aceptar una propuesta como entrenador en
Ecuador y está viviendo en Quito con su esposa actual y una de sus hijas.
Tanto Pinto como Suárez son oriundos del
estado Bolívar, afectada recientemente por desórdenes callejeros que dejaron un
saldo de por lo menos cinco muertos y decenas de negocios saqueados, tras la
decisión del gobierno de eliminar el billete de 100 bolívares.
“Prácticamente vivieron una semana de
peligro, de no poder salir de las casas, porque temían que las casas fueran
saqueadas. Siento pena ajena por los microempresarios que perdieron toda su
mercancía. Tengo mi mamá y mi hijo de 11 años allá y me da un dolor terrible no
poder estar en el país”, dijo Suárez.
Todos coinciden en que en caso de que
cambie el gobierno no dudarían en volver al país a ayudar a las nuevas
generaciones de atletas. Sobre los que vienen detrás, no ocultan su angustia,
pues tienen información de que el comedor del Ministerio del Deporte no
funciona, que los médicos de la institución no tienen medicinas y casi ninguno
recibe fondos para su preparación en competencias fuera del territorio
venezolano.
Esgrimista venezolano se solidariza con
Daniela Larreal y critica el régimen de Maduro. Desde Italia, vistiendo la
chaqueta de la selección de atletas de Venezuela, Denis Méndez, ex miembro del
combinado vinotinto de esgrima, da un espaldarazo a la legendaria ciclista
venezolana Daniela Larreal, hoy taxista de Uber en Miami, excluida por las autoridades
deportivas de su país tras denunciar irregularidades. Ambos se pronuncian
contra la crisis venezolana y se declaran abiertos opositores al Gobierno de
Nicolás