En el marco de su 30 aniversario, Hogar Bambi Venezuela celebra tres décadas de labor ininterrumpida brindando protección y un entorno seguro a más de 5.000 niños y adolescentes en situación de riesgo. Gracias a la suma de voluntades entre aliados, donantes y sus principales colaboradores, la institución mantiene hoy su operatividad en cinco casas ubicadas en San Bernardino - Caracas, consolidándose como un pilar fundamental en la reconstrucción de historias de vida en Venezuela.
Prensa. Eyisbel Rincones
— Lo que nació como una tesis de grado en la Universidad Metropolitana
por parte de su fundadora, Erika Spillmann, impulsada por la sensibilidad
compartida con su padre ante la realidad de la infancia en el país, hoy cumple
30 años de impacto social. Tras iniciar su labor en la primera sede en Antímano
bajo un comodato del entonces Instituto Nacional del Menor (INAM), Hogar Bambi
asumió rápidamente la gestión plena de su misión, expandiendo su estructura
operativa a la urbanización San Bernardino. Este crecimiento ha permitido
consolidar un modelo de protección integral que hoy es referente en la ciudad
de Caracas.
Originalmente
el programa fue concebido para la atención de la primera infancia (0 a 6 años),
la institución ha evolucionado expandiendo su alcance para cubrir de manera
integral todas las etapas del desarrollo. Hoy en día, Hogar Bambi acompaña a
niños, niñas y adolescentes desde sus primeros días de nacidos hasta su
tránsito a la vida adulta, brindando protección directa a 100 niños y jóvenes a
través de sus sedes especializadas para cada grupo etario:
● Bambi Enlace: su sede de mayor alcance, con capacidad para 46 niños en edades
comprendidas entre los 4 y 11 años.
● Bambi 2 y 4: diseñada para la atención de adolescentes (varones y hembras
respectivamente), con capacidad para 12 jóvenes cada una. Bambi 4 funciona
además como el centro operativo del equipo Socio-Legal y de Psicología.
● Bambi 3: sede administrativa y de gestión institucional.
● Bambi 5: dedicada a la atención de la primera infancia, con capacidad para
albergar a 30 niños desde recién nacidos hasta los 3 años de edad.
"Cumplir
30 años representa el compromiso, la constancia y la protección eficiente de
nuestros niños. Es el resultado de muchas personas y aliados que entienden y
comparten que la infancia abandonada es responsabilidad de todos, afirma Erika
Spillmann, presidenta y fundadora de Hogar Bambi. A través de un modelo de
atención individualizado y el trabajo de nuestro equipo
multidisciplinario, garantizamos la restitución de todos sus derechos
fundamentales, transformando historias de vulnerabilidad en un futuro de
segundas oportunidades".
El pilar fundamental de Hogar Bambi es su capital humano,
conformado por más de 120 colaboradores y una red de voluntarios que fortalecen
todas las áreas de atención integral, desde la salud y la nutrición hasta el
soporte legal, educativo y emocional. Estos profesionales y colaboradores
garantizan una operatividad de excelencia, convirtiéndose en figuras de apego y
referentes de estabilidad esenciales para el desarrollo y el bienestar de cada
niño bajo nuestra protección.
Para Carlos Mendoza, conductor con seis años en la institución, la
esencia de su labor se resume en dos palabras: "Cuidado y niños".
Carlos destaca que su mayor satisfacción es "transportar a los muchachos
para los colegios... cuidar su derecho a la educación". Por su parte, Iris
Pacheco, del equipo de mantenimiento, define la labor de la institución como un
"trabajo extraordinario". Destaca que la clave del modelo es
su integralidad, pues ofrece a los niños atención especializada con psicólogos
y psicopedagogos, brindándoles las herramientas necesarias para orientarlos
hacia su futuro.
Incluso para quienes están de paso, como Marcos Barrios, voluntario
estudiante de Derecho de la UCV y que actualmente está realizando su servicio
comunitario, la experiencia redefine la perspectiva humana. "Te enseña
a ver a los niños con los mismos ojos que a un hijo", y resalta que
Hogar Bambi es un espacio de "esperanza activa" frente a las
realidades más duras que han vivido estos niños.
Un legado de 30 años y el reto de la continuidad
institucional
En estas tres décadas, la institución ha consolidado una red de
aliados estratégicos que han hecho posible su misión. El mayor desafío actual
reside en la continuidad y adaptación a una realidad cambiante. Hogar Bambi
ofrece un modelo de hogar temporal diseñado para que los niños cuya situación
de vulnerabilidad lo requiera, reciban atención y cuidados de excelencia. Aquí,
la infancia abandonada encuentra un espacio de protección integral donde
cumplen rutinas, asisten al colegio, participan en actividades
extracurriculares y crean vínculos afectivos mientras se trabaja en una
solución definitiva para su futuro. Como organización sin fines de lucro,
mantener este estándar de atención depende del compromiso constante de la
sociedad civil y el sector privado.
Erika Spillmann concluye que Hogar Bambi es esperanza en movimiento. "En este 30 aniversario, reafirmamos que mientras un niño esté bajo nuestro cuidado, su realidad será transformada a través de un acompañamiento activo y profesional. Invitamos a toda la sociedad a seguir siendo parte de este legado; porque proteger a la infancia vulnerable es asegurar el futuro de nuestro país y garantizarles, siempre, una segunda oportunidad".

