CARTA ABIERTA
De: Ismael León, Diputado de la Asamblea Nacional de 2015 y ex-preso político
Para:
Donald J. Trump, Presidente de los Estados Unidos
Marco Rubio, Secretario de Estado
Dinorah Figuera, Presidenta de la Asamblea Nacional y jefa de diálogo
Escribo esto desde un lugar muy oscuro que conozco de primera mano. A mí también me encerraron, me privaron de la libertad y pretendieron apagar mi voz en una celda del SEBIN. Conozco el miedo helado de estar secuestrado por los verdugos del régimen. Pero lo que está atravesando Beatriz Salas Marino supera cualquier sufrimiento personal: es una tortura perpetua que desgarra el alma de cualquiera que conserve un mínimo de humanidad.
Beatriz ya conoce el golpe desgarrador de la muerte. Le tocó despedir a su esposo y más tarde enterrar a su propia hija. La vida la dejó despojada de su núcleo familiar, aferrada únicamente a la existencia de su hijo, Hugo Marino. Y en aquel fatídico abril de 2019, las garras de la dictadura venezolana le arrebataron violentamente ese único sostén que le quedaba en la tierra. Tras ser abordado por esbirros de la DGCIM en Maiquetía, a Hugo se lo tragó el silencio.
¿Dónde están los jueces y los fiscales en Venezuela? ¿Qué hacen las autoridades con este caso? La justicia en nuestra patria se volvió sorda y cómplice; los tribunales callan mientras una madre se consume en el desamparo. Es una vergüenza institucional que nadie responda por la vida de un ciudadano.
Hoy también honro la memoria de Carmen Nava, una mujer valiente que luchó incansablemente hasta el último de sus días, hasta que su luz se apagó y dejó este plano terrenal para reunirse con su hijo, sosteniendo la bandera de la verdad y la justicia hasta su último aliento.
Han transcurrido más de siete años. ¿Se puede dimensionar lo que significan miles de días sin saber si tu único familiar con vida comió, si padece dolor, o si su corazón dejó de latir? Beatriz no tiene un lugar donde llevarle una flor porque la dictadura niega la verdad. Se despierta en medio de la noche con el pecho oprimido, formulando a la nada la misma pregunta angustiante: ¿dónde está mi hijo?
Como venezolano, me duele en lo profundo del alma ver a una compatriota consumir sus últimos años en semejante agonía. Toda la nación debería sentir como propio este quebranto, porque en su llanto se refleja la herida abierta de un país entero despojado de sus hijos.
Dinorah, como venezolana que conoce al detalle la gravedad de este expediente, te pido desde la sensibilidad de nuestra gente que el clamor de Beatriz jamás quede sepultado en el olvido ni en la fría burocracia. El legado de lucha de mujeres como Carmen Nava y el dolor de Beatriz nos obligan a no callar.
Presidente Trump, Secretario Rubio: dirijan su mirada hacia esta madre que ha quedado prácticamente sola en el mundo. Exigimos una prueba de vida, una respuesta clara, la verdad sobre Hugo Marino.
*Ismael León*
Diputado a la Asamblea Nacional de Venezuela
Electo 2015.
A cada periodista y medio de comunicación: hoy no les escribe un político, les habla un ser humano venezolano que ha visto el dolor y el frío oscuro de la cárcel por señalar la corrupción. Les pido con el alma que usen su pantalla, su micrófono y sus páginas para ser la voz que hoy nos falta. Un minuto de su espacio puede cambiarlo todo y salvar esta causa. No nos dejen solos en esta lucha.
*Ismael León*